
Un hombre de 64 años sufrió el 24 de febrero un accidente en un aparcamiento en el que un todoterreno lo arrolló por detrás y le produjo la amputación total de una pierna y parte de la otra. Un instante traumático en el que la víctima pasó de estar sacando cosas tranquilamente de su maletero, a ser embestido de forma salvaje. Fuentes sanitarias confirman que el reimplante de los miembros no es posible y ahora se abre un horizonte nuevo e inesperado en la vida de este paciente. El hospital de La Paz, al que fue trasladado, cuenta con un programa especial de acompañamiento a las personas con una amputación en el que psicólogas y psiquiatras ayudan al paciente y a su familia en esta nueva etapa. “Perder un miembro también tiene un proceso de duelo”, asegura Ana Hospital Moreno, psicóloga clínica de este programa. “Les ayudamos a saber que, aunque hayan perdido una parte de su cuerpo, siguen siendo ellos mismos”, añade.
