Rafael Hernando, veterano y siempre ruidoso diputado del PP, acababa de llegar con mucho retraso a la reunión de este viernes de la Comisión Constitucional del Congreso. Con la comparecencia del ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, ya muy avanzada, Hernando se acomodó junto a sus compañeros, más pendiente del teléfono que del debate. A los pocos minutos, los diputados del PP comenzaron a protestar por unas palabras del ministro. Y el recién llegado, irreprimible en cuanto chisporrotea la gresca, salió de su aparente ensimismamiento y se sumó con un grito:
