Túnez es un país sorprendente que puedes descubrir a tiro de piedra desde Europa. En tan solo pocas horas puedes adentrarte en un universo completamente distinto: no solamente por el contraste de culturas sino también por los paisajes. Tanto para los amantes de la historia —por los numerosos lugares arqueológicos y ciudades antiguas que posee— como por la asombrosa naturaleza, ya sea de costa, con sus playas de sobra conocidas, o de interior. Nos adentramos en la región de Bizerta, donde encontramos el yacimiento romano mejor conservado de África, un lugar que, quieras o no, te va a transportar al pasado, y la reserva natural de Ichkeul, un lugar que atrae cada año a miles de aves migratorias, ambos catalogados como patrimonio mundial de la humanidad por la Unesco en 1997.