Gigante convertido en cima, el Puigmal es el único vestigio de un antiquísimo relato del Pirineo catalán sobre el paso de la vida nómada de las glaciaciones a la implantación de la ganadería en un mundo más cálido. Situada entre los términos municipales de Queralbs, en la comarca del Ripollès y la comunal de Err, en la Alta Cerdanya, y con 2.910 metros de altura, se alza como la cima más alta de la Gran Olla que rodea el valle de Núria y la segunda de la provincia de Girona. Su ondulada cresta hace de frontera natural entre España y Francia. Es así una de las cuatro recomendaciones que hace EL PAÍS este verano para los amantes de la montaña alrededor de la geografía catalana.