Poner arroz en una ensalada no es precisamente un acto revolucionario: el cereal está presente en este tipo de preparaciones desde hace décadas, y ha sido visto en incontables tápers y comidas playeras o piscineras de verano. Lo que sí es más novedoso es convertirlo en un ingrediente crujiente, como ocurre en las muy virales crispy rice salads. Este invento, popular en las redes sociales desde hace algunos meses, consiste en tostar el arroz cocido antes de añadirlo a la ensalada. Así consigues no sólo potenciar su sabor, sino incorporar una textura que siempre excita el paladar.
