
En medio de la creciente crisis de vivienda en la que hace falta más de medio millón de casas para equilibrar el mercado, el Consejo General de Economistas (CGE) y la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) han puesto sobre la mesa este miércoles un decálogo de medidas para paliar la falta de oferta y el incremento desmesurado de los precios en venta y alquiler. Entre las propuestas presentadas destaca la reducción de la carga fiscal que soporta la compra de una casa, que según los economistas puede encarecer el precio hasta en un 25%. En la cifra contemplan el IVA, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP-AJD), el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) y las tasas municipales. Esta presión impositiva, advierten los expertos, dificulta que las familias puedan permitirse un piso en propiedad y desincentiva la inversión en promoción inmobiliaria. Por ello, insisten en que reducir estos tributos facilitaría la compra y dinamizaría el mercado, permitiendo una mayor oferta que contribuiría a moderar los precios.
