Lo reflejó Buero Vallejo en Historia de una escalera, una obra que estos días vuelve al Teatro Español, donde se representó por primera vez en 1949: el ascensor social no funciona, y nacer en una u otra región, incluso en distintos barrios de la misma ciudad o familias diferentes de un mismo edificio, puede determinar las oportunidades que va a tener una persona a lo largo de su vida. Se debe a la riqueza —no solo económica, también cultural— de la que partimos.
