
Siete de los diez municipios con más renta de Extremadura se concentran alrededor de la central nuclear de Almaraz (Cáceres). Sus dos reactores, de principios de los años ochenta y cuyo cierre estaba previsto para 2027 y 2028, se han convertido en otro elemento de división de la crispada política nacional mientras los 40.000 habitantes del Campo Arañuelo soportan la incertidumbre de saber que se están jugando la fuente principal de los ingresos de la comarca.

