Amenazadas, con su documentación confiscada y obligadas a trabajar todos los días. Nueve mujeres de origen suramericano han sido liberadas en Níjar (Almería, 31.816 habitantes) de una organización criminal que las explotaba sexualmente en un prostíbulo clandestino. El negocio estaba ubicado en un viejo cortijo de la barriada de San Isidro, escondido entre invernaderos, donde las víctimas eran explotadas “en condiciones infrahumanas”, según ha informado la Policía Nacional, que ha detenido a siete personas ―entre las que hay ciudadanos de España, Mali, Marruecos, Senegal y Colombia— como responsables del grupo que dirigía la red. Otras siete han sido arrestadas durante los registros debido a su situación administrativa irregular.
