Grupos de bomberos y servicios de emergencia han intentado controlar durante el fin de semana una oleada de incendios forestales en Carolina del Sur y Carolina del Norte. El clima seco de la región y las ráfagas de viento han complicado el control de las llamas que se extendieron los dos últimos días. En Carolina del Sur, donde más de 175 incendios quemaron 17 kilómetros cuadrados (6,6 millas cuadradas), el gobernador Henry McMaster declaró el domingo el estado de emergencia.
