Ganar los 100m libre en un Campeonato del Mundo o unos Juegos Olímpicos se considera una de las pruebas con más valor y repercusión mediática. Cuando además en el propio campeonato el nadador mejora en cada participación (47,41 segundos, 46,84s, 46,51s…) y se acerca al récord del mundo, lo hace más atractivo aún, en especia, para los entendidos de este deporte.