
La ovación de la noche se la llevó Rafael Cerro. Y no fue por una buena tanda de muletazos o una gran estocada, sino por el quite providencial que le hizo a uno de sus compañeros. Salía casi andando, muy torero, David Adalid tras dejar un magnífico primer par de banderillas al quinto toro, cuando este dijo “esta es la mía” y se abalanzó sobre aquel hombrecillo que había tenido la osadía de clavarle dos palos en todo lo alto. Estaba el animal a punto de alcanzar a su presa cuando, a cuerpo limpio, Cerro se interpuso en su camino y le salvó la vida a Adalid.
Juan Luis Fraile / Pinar, Cerro, Rivera
Toros de Juan Luis Fraile (el 1º bis, sobrero de la ganadería titular), serios y astifinos, aunque muy desiguales de hechuras y remates (el 1º bis y el 3º, mal presentados), de desigual comportamiento en el caballo, deslucidos, aunque exigentes, en conjunto; y un sobrero (4º bis), de Guadajira, grande y serio, descastado.
Rubén Pinar: pinchazo y bajonazo (silencio); estocada trasera y desprendida, y tres descabellos (silencio).
Rafael Cerro: tres pinchazos y media estocada caída (silencio); media muy baja y atravesada -aviso- (saludos con protestas tras petición). Parte médico: Tras el tercer toro, fue atendido en la enfermería de un puntazo en la cara interna del muslo derecho, de pronóstico reservado y que no le impidió continuar la lidia.
Raúl Rivera, que confirmaba alternativa: bajonazo y bajonazo (silencio); dos pinchazos y estocada desprendida, tendida y atravesada (silencio).
Plaza de Las Ventas. Jueves 31 de julio. Festejo nocturno. Alrededor de un tercio de entrada (9.082 espectadores, según la empresa).